Lovely.
El mundo del videojuego tiene un hándicap para los que
se quieren iniciar en él, ya que muchos requieren de habilidad y los más
novatos dudo que tengan la suficiente paciencia y tiempo como para dedicárselo
a un medio en el que sus obras varían muchísimo en cuanto a dificultad y
duración.
Lógico sería pensar que empezar con juegos de Nintendo
sería lo ideal, por la aparente estética alegre y colorida además de la
accesibilidad que contienen una gran parte de sus obras. Algunas de sus
franquicias tienen una progresión lo suficientemente generosa con el jugador
como para no frustrarlo, véase sagas como Super Mario o Pokémon. Después,
licencias como Animal Crossing consiguen también una tremenda popularidad, que
como los sims (salvando mucho las distancias), ofrecen ese simulador de vida
que atrae a tanto público. Desgraciadamente, las creaciones mencionadas de la
empresa japonesa, se alejan, algunas más que otras, del componente narrativo,
sentimental o educativo que puede ofrecer el videojuego; con varias excepciones
por supuesto. Es decir, el no limitarse a ser únicamente divertido y
entretenido sino transmitir un mensaje, un sentimiento, una historia.
Obras como To the Moon hacen esto último, sin embargo,
se aleja esta vez de lo que por ejemplo Nintendo ofrece con sus videojuegos, y
no requiere de ninguna habilidad para completarlo. Por eso quiero recomendaros
A Short Hike, un videojuego que mezcla una jugabilidad plataformera,
como pudiera ser cualquier videojuego de Mario en 3D, con una historia medianamente
emotiva. Aunque se aleja mucho de To the Moon, solo es para daros cierta
referencia.
A Short Hike, como su nombre indica, es una pequeña
excursión en el que el objetivo principal es llegar a la cima de una montaña.
Con una simple, pero efectiva introducción nos ponen en situación; nuestra
protagonista es una chica pájaro que ha venido a pasar el verano con su tía.
Con el estúpido motivo de no tener cobertura, aunque más importante cuando
descubramos en realidad porque la necesita, nuestro personaje principal se
embarcará en una corta aventura en la que la meta es llegar lo más arriba
posible y conseguir una pizca de señal en el móvil.
Su gran referente es el ya mencionado Animal Crossing,
tanto por el hecho de que todos sus personajes sean animales antropomórficos
como por su banda sonora, que transmite un aura de tranquilidad y de relajación
dignas de una mañana de verano. Por eso este indie es perfecto para jugarlo en
esa época del año, es pausado, no requiere de una gran habilidad y llega a ser relajante;
puntos que mencionaré más adelante, porque antes quiero por supuesto destacar
su estética. Si con algo saben llamar la atención los videojuegos
independientes es por su estilo gráfico y artístico. Si algo le agradezco al
auge de la corriente indie es el haber sabido presentar una gran
variedad de estilos y colores después de siete años (2006-2013 aproximadamente)
marcados por una estética más oscura y deprimente. Si a eso le añadimos un
apartado gráfico que se asemeja a la época de los videojuegos 3D de la Nintendo
DS, hará las delicias de los que en su momento jugaron una infinidad de horas a
Animal Crossing: Wild World o a los Zelda de DS. Un perfecto componente
nostálgico que sin copiar descaradamente a sus referentes sabe integrar su
propio carisma.
Como decía, este indie transmite relajación. Puesto
que se ambienta en verano la protagonista no tiene ninguna prisa por cumplir su
objetivo. Podemos quedarnos jugando a un juego parecido al volleyball en el que
el objetivo es cooperar y no competir o podríamos también ayudar a los demás ya
sea porque han perdido un objeto, o porque sabemos que ese personaje tiene algo
que nos interesa.
A Short Hike es una obra de muy corta duración, pero
como en tantos otros, del jugador depende el tiempo que le quiera dedicar hasta
llegar a los créditos. De todas formas completarlo todo requiere sólo unas 3-4
horas mientras que llegar a los créditos finales únicamente una hora y media.
Yo personalmente recomiendo explorar el lugar y hablar con los personajes porque
en cuanto uno se da cuenta tiene una gran variedad de cosas que hacer. Como ya
he mencionado podremos jugar al “volleyball”, podremos cavar, pescar, escalar e
incluso echar alguna carrera.
Como todo plataformas en 3D tiene las típicas
mecánicas de salto, escalada y en este caso como nuestro personaje es un pájaro
y está justificado el planeo. No es un videojuego que abrume con tantas
mecánicas diferentes. Esta obra está hecha para disfrutarla, tomarse tiempo
para hablar con sus personajes, explorar y realizar diferentes actividades,
porque al fin y al cabo podría perfectamente representar un día de verano en un
lugar alejado de las grandes urbes.
Por eso os recomiendo, especialmente a los no
iniciados en el mundo del videojuego, esta pequeña joya. Porque a mi parecer es
la obra que os puede hacer ver este medio de otra manera, es decir, que para
divertir y transmitir algo a la vez no hace falta aplastar, cortar o disparar a
ninguna criatura, se puede contar algo de una manera decente sin la violencia
que parece tan intrínseca al medio. A Short Hike os va a emocionar y divertir a
partes iguales.
PD: Es una de esas obras que me vienen bien de vez en
cuando para mí salud mental porque irradia una gran simpatía. Cada diálogo me
hacía sacar una sonrisa, la música es excelente y sus personajes muy graciosos.
Una muy agradable excursión.


Me parece un buen análisis.
ResponderEliminarIntroduces bien los fundamentos del juego a rasgos generales y las comparaciones ayudan a entender el "rollo" de este juego.
Aún así me habría gustado leer algo de información sobre el equipo indie que ha desarrollado este juego y me ha faltado algo de profundidad en las opciones que tienes de interactuar con otros personajes, o si solo se resumen a hacer las actividades que has explicado.
También el formato de la página me lía un poco, es difícil de leer las letras y me mareo al leer un tanto. No se si es cosa mía o ocurre a más gente.
¡Muy bueno! ;)